domingo, 11 de marzo de 2012

Capitulo 25.


Capitulo 25.
Asimilé que se había ido, se había marchado, y no volvería. Salí de allí y cogí un taxi de vuelta a casa, mirando melancólicamente el cielo por la ventana. Todos los aviones que despegaban me recordaban a él. Me miré la mano y llevaba el anillo en forma de infinito que me había regalado. No quería quitármelo, pero lo hice. Me recordaba demasiado a él. Me lo quité y lo puse en el bolsillo de los pantalones. Llegué a casa y allí estaban Araceli y Alexis para apoyarme, cuando se oyó el teléfono.
-Voy yo!
------------------------------------             Llamada telefónica       ---------------------------------------
-Si?
+Hola, Giovanna?
Sí, quien habla?
+Giovanna soy mamá. Tengo una mala noticia.
-Hola mami. Dime, que ha pasado?
+A  tu primo le a dado un ataque de epilepsia, esta en el hospital ingresado, si las cosas no mejoran, vuelves a España.
-Claro. Que ha pasado? Esta bien?
+Si, se pondrá bien. Estaba en una fiesta y le dio así, se cayó a la piscina y con el bordillo se dio un golpe quedando inconsciente. Casi se ahoga. Menos mal que lo vieron y lo sacaron.
-Dios mío… espero que se recupere. Si pasa algo no dudes en llamar y al día estoy allí vale?
+Vale, solo era para que lo supieras. Tampoco vamos a hacer un mundo de esto vale? No te preocupes, se pondrá bien.
-Vale, adiós mamá. Suerte.
+ Gracias, adiós.
-------------------------------             Fin de la llamada telefónica       --------------------------------
+Quien era Giovanna?
-Era mi madre Araceli. Mi primo esta ingresado en el hospital.
·No! El que esta bueno?
+Tía… como dices eso?
·Intento que no haya tanta presión…
-Jajaja madre mía! Tu y tus locuras.
Gracias a las tonterías de Alexis me olvidé totalmente del asunto. Cogimos la guitarra y empezamos a cantar. Vimos una película y nos quedamos dormidas en el sofá, había sido un día muy largo, sobre todo para mí. A la mañana siguiente nos despertamos doloridas y hambrientas. Nos levantamos, desayunamos nos duchamos y nos fuimos a patinar, a quemar grasas. Fuimos a la casa de Alexis donde dejamos su guitarra, cogimos sus patines el perro y nos fuimos. Estuvimos patinando todo el día. Comimos en un McDonald y nos fuimos a casa. Pasábamos las tardes juntas. Gracias a ellas, se me olvidaba momentáneamente la marcha de Niall, aunque el anillo me lo recordara. No lo llevaba puesto, pero siempre lo llevaba encima, en la cartera en el bolsillo, o en cualquier parte. Me gustaba tener una parte suya cerca de mí, esa tarde me lo puse, y nunca me lo quité. Hoy tres semanas más tarde, aun lo llevo puesto.
-------------------------------                   Hace dos semanas               -----------------------------------
Estaba en casa, después de comer cuando sonó el teléfono. Era mi madre. Me dijo, que mi primo Ezequiel se había recuperado. Ya estaba bien, ya había salido del hospital, podía estar tranquila. Pero me recordó que dentro de tres semanas debía irme. Ya era junio, tenía que volver a casa. Estuve hablando un buen rato con ella, contándole todo lo que había vivido. Ella me contó las travesuras de mi hermana pequeña Valentina. Estaba deseando verla, quería ver a mi familia. O por lo menos la que tengo en España. Llamar a mi abuela a Argentina y contárselo todo, contarle lo que había vivido y que había cumplido uno de mis sueños. El tiempo se paso muy rápido.
--------------------------                      Tres semanas después                      ---------------------------
Era mi último día aquí y estaba nerviosa por volver a España, ver a mi familia, ver a mis amigas, disfrutar del sol, de la playa, del verano. De conectarme al tuenti después de tanto tiempo. Revisé las cartas que había mandado a mi familia y amigas. Mi madre me había respondido a todas, sin embargo mis amigas nunca me respondieron. Supongo que seguirían enfadadas por irme sin avisar. Enfundé la guitarra, metí la ropa en la maleta, me despedí cuarenta veces de Alexis y de Araceli. Prometí escribirles. Llamé un taxi, y me fui. Una vez en el avión y en el aire pusieron la película “El diario de Noah” La gente me miraba de forma rara al ver que una quinceañera pudiera llorar tanto con una película. Aquella película me recordó muchísimos a Niall, después de estar casi un mes sin pensar en él, todo aquel esfuerzo se fue al traste. Recordé que llevaba el anillo, el anillo que me regalo una noche, que mi quité a la mañana y una tarde de mayo me puse y no me quité. Las dos horas de viaje se me hicieron bastante cortas. Aterrizamos. Por fin en España. Bajé busque a mi familia y nos fuimos. Llegamos a casa con la ruda de recambio y una rueda pinchada en el maletero. Con hambre, con sueño, y con mala ostia. Subí aquellos tres pisos que tanto añoraba, entré a mi habitación querida, y me tiré en la cama. Osito! Te e echado de menos pequeño -Grité- Acurrucada en mi cama, me dormí muy rápido, había sido un día muy largo. A la mañana siguiente llamé a Araceli, para decirle que ya estaba aquí, que había llegado bien y que las extrañaba. Llamé a Valeria feliz.
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+Hola?
-Hola, buenos días, le comunicamos que su amiga Giovanna ya esta de vuelta y le gustaría quedar con su amiga para ir a la playa. Te apuntas?
+GIOVANNA! Dios, te e echado de menos pequeñaja, te tengo que contar muchísimas cosas, madre mía, estos meses han sido un sufrimiento sin ti! Tengo tantas ganas de verte!
-Porque no me respondiste?
+Que? No te respondí a que?
-A la carta, te he escrito un par de cartas en Alemania y no me respondiste.
+Ah, es que estaba enfadada contigo, igual que el resto. Pero lo pensé bien y tenías razones para irte, yo hubiera echo lo mismo. Bueno que donde quedamos? Donde vamos? Llamo a gente?
-Valeria, tranquilízate! Quedamos en la parada del autobús y nos vamos a la playa, te parece? Si, llama a quien quieras.
+Perfecto, después de comer en la parada eh! Llamaré a las chicas, si siguen enfadadas no van a venir. Ellas se lo pierden!
-Vale, pues que se enfaden, mira tu que problema. Este viaje me ha servido como lección, para darme cuenta de quienes son mis amigas realmente, y me e dado cuenta de que no tenía tantas como yo creía. Dejémoslo, nos vemos esta tarde Valeria, te quiero besitos!
------------------------------        Fin de la llamada telefónica      --------------------------------------
  Esa misma tarde estrene aquel bikini verde tan bonito que me había regalado mi madre. Acudí a la cita con Valeria y para mi decepción no estaban todas. Solo estaban Valeria, Alejandra, África y Michelle. Sara, Julieta y Marta seguían enfadadas.
    






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